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La didáctica del Patrimonio Cultural.
La idea de patrimonio, ligado en un principio a la idea de propiedad privada y disfrute individual, ha ido evolucionando a lo largo de los siglos desde un planteamiento particularista hacia una creciente difusión de los monumentos y las obras de arte, con la aparición de conceptos tales como el turismo cultural o la democratización de la cultura, facilitando su acceso a un público en general.
Del mismo modo, la noción de bien cultural se ha ido ampliando progresivamente para incluir no sólo monumentos históricos y obras de arte, si no también elementos bibliográficos, documentales, materiales, etc., cuya significación no tiene por qué ser sólo histórica o estética, 6 sino que son valiosos por tratarse de manifestaciones de la actividad humana en general,
aunque sean muy recientes.
Esta situación genera que hoy en día concepto de patrimonio cultural, es susceptible de ser analizado desde una perspectiva amplia e interdisciplinar, que tiene en cuenta los diversos puntos de vista que ofrecen cada una de las ciencias que se dedican a su estudio: la antropología, el turismo…
Dentro de estos diferentes enfoques la utilización de lo patrimonial por parte de los sistemas educativos implica, pues, integrar en los ámbitos oficiales o en las demás instituciones educativas propias de la educación no formal, los valores y la cultura propios de la comunidad en la que se encuentran insertas las estructuras educativas, con lo que, gracias al estudio y la integración del patrimonio se posibilitan verdaderamente una cultura popular y un conocimiento del medio cultural próximo al sujeto.
En un principio, el interés educativo por el patrimonio socio-cultural debe relacionarse con las políticas del denominado «Estado del Bienestar», que siempre tuvieron un componente
educativo muy importante. Fueron los municipios –las ciudades – las que primero en Estados Unidos y Canadá y ya en los años setenta del pasado siglo en el Reino Unido y, con el tiempo, en el resto de Europa, los que desarrollaron programas educativos de conocimiento de los valores patrimoniales de las ciudades y de algunas instituciones cívicas –principalmente los museos – mediante publicaciones, materiales audiovisuales y estrategias didácticas con el fin de no sólo de enriquecer culturalmente al usuario, sino también de dotarle de una conciencia conservacionista y cívica por lo que respecta al legado cultural propio de su entorno.
En cambio, hoy en día, la educación patrimonial ha comenzado a plantearse como una necesidad educativa de primer orden en todos los niveles y universos educativos. La educación patrimonial no sólo refrenda valores cívicos-morales, sino que ayuda a la construcción de la identidad cultural del sujeto y al desarrollo de perspectivas culturales de gran interés teórico y práctico, de gran importancia y trascendencia en un mundo globalizado.
El leitmotiv de esta investigación es analizar la evolución y la situación actual de esta didáctica del Patrimonio Cultural en el ámbito español, fijando el foco de atención en la comunidad Valenciana y más concretamente en la ciudad de Valencia para poder desarrollar una metodología que nos permita su aplicación a otras zonas.
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Un ambicioso proyecto que pretende tantear el estado de la cuestión en las diferentes comunidades, no sólo en el ámbito urbano, sino también en el rural, tanto desde una perspectiva pública como privada, formal y no- formal.
Considerando la didáctica como una estrategia fundamental y necesaria, entre las disciplinas que se dedican a la puesta en valor, la dinamización y difusión del Patrimonio Cultural.
Además de arrojar un poco de luz a la indefinición de la figura del “educador de Patrimonio”, que cada vez más se define como una preeminente salida profesional en el sector de la Industria Cultural. |