| En plena globalización
y en la Economía del Conocimiento, la ciudad de Valencia
está viviendo una importante transformación del paradigma
político, hacia una gestión estratégica de la ciudad,
bajo la filosofía de una “nueva gestión publica”.
Para que Valencia
sea una ciudad competitiva es necesario tener
en cuenta los comportamientos de todos los públicos
objetivo: comunidad local, empresas, inversores y
turistas, que hará de Valencia una ciudad “para crear,
invertir, visitar y vivir”.
La gobernanza
estará, en consecuencia, orientada a la calidad de
vida de los ciudadanos, a las exigencias de las empresas
y a las necesidades de los turistas y, en general,
a la consideración de la red de diferentes públicos
con los que una ciudad del siglo XXI interactúa y
a los que debe dar respuesta a sus necesidades.
A través de
los diversos procesos de intercambio que una ciudad
desarrolla con sus públicos, su pasado, y diversos
elementos de futuro, la ciudad va configurando una
imagen en la mente del público que como se ha demostrado,
posee mucha importancia por sus efectos en el comportamiento
del mismo.
La imagen,
definida como el “conjunto de creencias, ideas e impresiones
que tiene una persona sobre un objeto”, es un concepto
subjetivo, y condiciona en gran medida las actitudes
y acciones que se mantengan hacia dicho objeto. El
objetivo principal del proyecto que se propone, bajo
la supervisión de la Dra. Amparo Cervera, es el
diseño de un instrumento de medición de la imagen
de la ciudad de Valencia y la valoración de la misma
por los diferentes targets o públicos objetivo.
Se tratará,
entonces, de explicitar los factores que determinan
la imagen percibida para su contrastación
posterior utilizando las herramientas de citymarketing.
En una primera
fase, y como primer público objetivo, se analizará
la imagen de la ciudad de Valencia percibida por el
universo de estudiantes universitarios internacionales
en la Universidad de Valencia. El volumen creciente
de estudiantes extranjeros (1387 solo en la Universidad
de Valencia en el 2004) provenientes fundamentalmente
de países como Alemania, Francia, Italia y Reino Unido,
constituye una fuente de ingresos a la ciudad, de
generación de actividades y de negocio, pero también
de enriquecimiento cultural y de potencial promoción
que no debe ser desaprovechada en el proceso de apertura
de Valencia hacia el exterior.
Investigaciones
futuras podrían dirigir dicha medición de la imagen
hacia otros públicos objetivos así como la consideración
del posicionamiento de la ciudad frente a otras ciudades. |